¿Todo cambió y tú te vas a quedar igual?

La mentira ha caído.

Hemos vivido engañándonos y engañando a otros, regocijándonos en la mentira más mentira de todas, “vivimos en la era dorada de la tecnología informática y todos somos muy adelantados en esa materia”, desde la generación X que somos migrantes pasando por los millennials y los centennials que al parecer eran nativos tecnológicos.

Los hechos nos demuestran “a los que quieren ver”, que vivimos la mentira de una sociedad tecnológica, ¿porque digo esto?; fácil veo a mi alrededor. Iniciemos en donde nos educamos, las instituciones educativas medias y superiores, alumnos y profesores están en un “embolate” que no se si da risa o tristeza, las instituciones educativas ni siquiera se habían cuestionado sobre el tema de virtualidad, no niego que hay universidades que han sido visionarias y pioneras en esta área de la virtualidad como el politécnico Gran Colombiano y Areandina, pero son casos excepcionales, las demás universidades; grandes, pequeñas, famosas o desconocidas no ser habían planteado este tipo de educación como una opción seria.

Los mismos alumnos millennials y centennials no han podido con este nuevo reto, se quejan, que necesitan la presencialidad o no aprenden, ¿qué?, ¿Cómo?, ¿la generación nativa tecnológica no cree en la virtualización que es el núcleo de toda tecnología?

Si nos vamos un nivel arriba de la cadena, los profesores, quienes están llamados a educar y generar buenas costumbres, buenas prácticas en los seres humanos que están educando, no tienen ni idea de plataformas educativas, de herramientas o de estrategias que puedan llamar la atención de sus alumnos.

Sigamos con el comercio, tengo mucha experiencia con el tema de implementaciones tecnológicas en comercios que no lo veían como necesario, “Ingeniero el computador es para que la señora contadora haga sus cuentas y de pronto para llevar el inventario, pero nosotros venta en línea, noooo”, e-commerce, ¿qué es eso?

Esto me paso con muchísimas micro y pymes de manufactura y un caso que me pareció curioso fue el sector de los repuestos, específicamente los almacenes del 7 de agosto en Bogotá, creían a rajatabla que jamás de los jamases, ellos requerirían virtualizar sus ventas, pase por este sector repuestero la semana pasada, todo cerrado…, ¿que pensaran ahora?

Un eslabón más arriba, los prestadores de servicios de internet, aquí no tengo mucho que decir, solo les pido que recuerden cuando hace algunos días los prestadores de este servicio y el mismo señor presidente nos decían que no abusáramos del servicio porque se podría colapsar…, –Interpreten la calidad de nuestra tecnología de punta en el mundo—

Así podría seguir con un montón de ejemplos que lo que harían es hacer más aburrido este artículo de lo que es.

Que me dejo a mí hasta el momento como profesional en el área de la tecnología y el software este experimento obligatorio que nos obligó hacer el covid-19. Que no somos un mundo tecnológico, que no somos personas tecnológicas así tengan 15 o 70 años estamos en la misma escala, pero entonces ¿cómo catalogamos lo que creímos era nuestra experticia en tecnología? Fácil, somos una sociedad levemente conectada a través de redes sociales, ojo de 7.700 millones de personas en el mundo el 66% no tienen redes sociales.

Estar conectado a una red social y postear fotos con cara de tont@ no es estar tecnológicamente avanzado, despierta y has despertar al mundo, piensa como vas a entrar de verdad a la era tecnológica.

Y aquí surge miles de incógnitas más ya que la situación también ha sido el clima perfecto para la proliferación de seudo especialistas, de gurús de la digitalización y ventas en épocas de crisis, bueno ya muchos lo sabrán de lo que estoy hablando. Ahora el reto sin duda alguna es lanzarse a experimentar por mano propia, absolutamente nadie estuvo preparado para esto y absolutamente nadie sabe como y que hay que hacer para salir. Pero de lo que si estamos seguros que si te quedas quieto, no saldrás.

Nos gustaría leer o escuchar sus comentarios al respecto, pueden dejárnoslo por aquí o en nuestras redes sociales.

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